La Nissan Titan Desert contará en 2009 con una participación especial. Juan Artero, de 56 años e invidente, se enfrentará a uno de los mayores retos del Mountain Bike en el desierto de Marruecos los próximos 26 de Abril a 2 de Mayo. Para conseguir el objetivo de completar los más de 500 kilómetros en el desierto marroquí contará con un tándem Hase Pino creado especialmente para facilitar la integración en el deporte de las personas discapacitadas.
Enfrentarse a la Nissan Titan Desert es un desafío reservado para unos pocos deportistas, la forma física y mental debe ser máxima para poder afrontar con éxito la dura prueba de Mountain Bike en el desierto de Marruecos. El Proyecto Liliana, idea de la Fundación Tierra en colaboración con EspaiBici, llevará este año a un deportista discapacitado en la conquista del desierto.
Juan Artero, un deportista invidente (categoría B2), se ha unido al Proyecto Liliana y capitaneará el tándem Hase Pino con el que tratará de alcanzar la meta tras los más de 500 kilómetros de la prueba. A pesar de su discapacidad, Artero es bombero, aunque actualmente no ejerce debido a su pérdida parcial de visión, y especialista en ciclismo y ergonomía sobre la bicicleta. Vinculado durante décadas con el deporte, desde 1992 es técnico de ciclismo de la ONCE y ha conseguido comandar las primeras medallas para España de la historia, en pruebas de ciclismo en los Olimpiadas Paralímpicas. Además cuenta con el aval de un impresionante curriculum deportivo que va desde la participación en pruebas de ciclismo de carretera y pista hasta las victorias en maratones y medias maratones.
El proyecto está respaldado por BUFF y MULEBAR, comprometidas con el deporte y la integración de deportistas discapacitados, que apoyan la iniciativa del Proyecto Liliana y hacen posible el desafío de terminar una prueba tan dura como la Nissan Titan Desert.
Juan Artero comentaba los motivos que le han llevado a embarcarse en el Proyecto Liliana este 2009 “Más allá del reto deportivo en si, con el Proyecto Liliana veo la posibilidad de participar en la difusión del ciclismo entre personas que sufran distintos tipos de discapacidades. He dedicado toda la vida al ciclismo de competición y desde hace unos años, quizás debido a la perdida parcial de la visión (categoría B2), he podido ver que existen muchos mas ciclista a los cuales también vale la pena prestarles atención. El deporte es una herramienta muy valiosa para la integración. Por esto cuando Espaibici me propuso su proyecto acepté ya que su iniciativa representa, en parte, el trabajo que estamos realizando desde distintas entidades difundiendo el deporte adaptado para conseguir un ‘ciclismo para todos SIN EXCEPCIÓN’ y para ello el tándem de Espaibici puede ser de gran ayuda para que esto sea posible.”



























